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La elección de los magistrados. Deber de ingratitud

Dulce María Sauri Riancho Gratitud significa agradecimiento por una ayuda o un favor recibido. Se dice que es de bien nacidos agradecer; que el reconocimiento y la lealtad hacia quien nos brinda algún apoyo para obtener un trabajo o lograr una promoción debería ser permanente hacia quien nos tendió la mano. Pero hay un grupo pequeño, cuya actuación es decisiva para la sociedad, cuyo mandato es exactamente el opuesto: están llamados al deber de ingratitud hacia quien hizo posible su nombramiento o su designación para el ejercicio de un cargo o una responsabilidad pública. Me explico. De los tres poderes que integran el gobierno, dos de ellos, el Ejecutivo y el Legislativo, son de elección popular; diputados, senadores, gobernadores y el presidente de la república son electos por la votación mayoritaria, por lo que su mandato es claro: servir al pueblo que los eligió. El tercer poder es el Judicial. Los magistrados que forman su tribunal superior -Suprema Corte de Justi...

Médicos a los tribunales

Juicio al sistema de salud Dulce María Sauri Riancho Varios y dramáticos casos de fallecimiento de personas en los hospitales a causa de presunta negligencia han sido denunciados en los medios de comunicación de Yucatán. Un padre que perdió a su hija al dar a luz en el Centro Materno Infantil; una tardía cesárea que terminó con la vida de un bebé en el San Carlos de Tizimín; partos en los baños, enfermos que mueren como consecuencia de una atención deficiente; el Hospital O'Horán, el de Valladolid, los del IMSS han sido objeto de denuncias por parte de familiares de los muertos que reclaman justicia. Por eso cobra especial relevancia la determinación de la Procuraduría de Justicia del Estado para proceder contra un grupo de seis médicos, enfermeras y auxiliares del Instituto Mexicano del Seguro Social. Fueron acusados de homicidio, al atribuírseles la responsabilidad de la muerte de una joven mujer que, recién operada, recibió una transfusión sanguínea con el tipo de ...

El síndrome Aquimichú, ante el retroceso

Dulce María Sauri Riancho Pasito pa'lante, pasito pa'trás. No es el ritmo de una pieza de baile; es una forma de expresar el creciente desánimo que experimentan grupos amplios de la sociedad. Que la política todo descompone; que no representa el sentir de la mayoría, sólo de esos grupos "eternamente inconformes"; que todo se convierte en ataques entre los representantes del PAN ahora en la oposición y del PRI, ahora en el gobierno. Las calenturas de adentro pueden enfriarse cuando nos miran desde el exterior. Es lo que hacen dos instituciones con la presentación de sus índices que comparan a Yucatán con las otras 31 entidades federativas y con los promedios nacionales. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) lo hace en relación con el desarrollo económico y la empresa Aregional, lo elabora sobre el desarrollo humano. ¿Qué nos dicen? El gobierno resalta que somos el cuarto lugar en menor desempleo, pero se cuida de mencionar que los yucatecos...

La población de los centenarios

Puntual llegó el censo Dulce María Sauri Riancho Contra viento y marea, en tiempos de prosperidad o de crisis económica, con los gobiernos del PRI o del PAN, con problemas políticos entre los revolucionarios triunfantes en 1921 o en medio de las restricciones presupuestales de la década de 1990, puntual llega el censo. Trece veces desde hace 115 años se ha contado a los habitantes de México; desde 1930, en los años terminados en cero. Los encuestadores preguntan en todos los hogares sobre los miembros de la familia, su educación, su ocupación, entre otros datos que permiten trazar el perfil de la población en México. Entre mayo y junio de este 2010 nos contaron. Los responsables tuvieron que visitar casi 29 millones de viviendas en el país y 500 mil en Yucatán. Hace unos días el Inegi presentó los datos preliminares y dentro de algunos meses dará la información definitiva, que será fundamental para la mejor planeación de las políticas públicas en educación, salud, empleo...

Día contra la violencia hacia las mujeres

Mujeres, ayer y hoy Dulce María Sauri Riancho "... En las casas llamadas comunales se congregaba a las mujeres indígenas durante todo el día para que tejieran en común las mantas necesarias para cubrir las obligaciones impuestas sobre el pueblo...", "... oigo las voces que lastiman el corazón, dando gritos los alguaciles por todo el pueblo diciendo a las pobres indias que no se duerman sino que trabajen para cumplir con los repartimientos... las llevan a las casas reales y allí las hacen trabajar... Y muchas veces he visto que algunas que tienen hijos de pecho, sus hijas o sus hijos mayores los traen para que se los den y puestas -sin dejar el trabajo- les dan de mamar, cosa que quiebra el corazón...". "Culiacán, Sin.- Hoy en la mañana fueron rescatados los seis cuerpos de las empleadas que se encontraban dentro de Coppel Hidalgo, las cuales fallecieron durante un incendio que se registró el día de ayer en el interior de la tienda departamental ub...

¡Adiós al Bicentenario!... Y el centenario, ¿dónde quedó?

Dulce María Sauri Riancho Para muchos yucatecos el centenario del inicio de la Revolución Mexicana pasará como uno más de los "puentes" vacacionales del año. Una disposición tomada hace unos años por el gobierno y los legisladores remite el día de descanso obligatorio siempre al lunes de la semana en que se conmemora alguna fecha. Al 20 de noviembre de los 100 años le tocará este sábado, así que su feriado ya pasó. El bicentenario de la Independencia transcurrió con más penas que glorias. En los recuerdos personales quizá brillarán las fiestas de la Independencia que transmitió la televisión que al menos por un breve instante logró la comunión de los mexicanos y el despertar del orgullo por una patria que es de todos. El aniversario de la Revolución no ha gozado siquiera de la atención que recibió el de la Independencia. ¡Difícil tarea para el gobierno federal! El descuido es explicable: el partido en el gobierno fue fundado para oponerse al Estado de la Revol...

Vieja virtud: "Veo, oigo y ¿callo?

La libertad de expresión Dulce María Sauri Riancho En la educación de las jóvenes y las niñas del siglo pasado la discreción era una virtud que se enseñaba con la conocida frase: "ver, oír y callar". El simbolismo era muy claro: a pesar de conocer o de enterarse de determinado acontecimiento que afectase de alguna manera su vida y su pensamiento, el silencio era la única forma de cumplir con el papel de obediencia y subordinación que la sociedad asignaba a las mujeres. Algo semejante sucede con la libertad de expresión. La principal diferencia estriba en que ahora se trata de los dos sexos, mujeres y hombres; que quien aconseja o impone callar no es la abuelita, no son las costumbres y las tradiciones, sino la fuerza del poder que se concentra en el Estado, en el gobierno o en algunos grupos con suficiente capacidad para pasar por encima de las leyes y obligar a personas, a medios de comunicación, a cerrar la boca. Imaginemos a la Libertad como un músculo que...