Alma jacobina y presidencia girondina
La discusión sobre la iniciativa de reforma judicial enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso, parece concentrarse en el afortunado cambio de fecha de la elección de la otra mitad de jueces y magistrados. Programada originalmente para 2027, simultánea con la complicadísima elección de 17 gubernaturas, además de la nueva legislatura de la Cámara de Diputados, ahora se realizará en 2028. La iniciativa mantiene intocado el fondo de la reforma que cimbró al Poder Judicial en 2025, con algunos ajustes. Falta más de lo que se propone, para tratar de paliar los efectos más nocivos de la improvisación y ligereza con las que se actuó hace apenas un año. Sin embargo, detrás del lenguaje administrativo de la iniciativa presidencial se asoma algo más profundo: una disputa sobre la naturaleza del poder que Morena quiere ejercer y sobre el tipo de régimen político que está tratando de construir. La antinomia Quizá el punto menos visible de la controversia es la contradicción e...