A continuación va mi segundo “Melate” o “Acordeón” personal para las elecciones judiciales del 1 de junio. En esta ocasión me concentraré en Yucatán, en las dos boletas que recibiremos para votar por magistradas y magistrados del Tribunal Superior de Justicia del estado y por los magistrados integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial. Comencemos con las magistraturas del Tribunal Superior de Justicia del estado, nueve de las actuales 15. El poder Ejecutivo federal y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos han interpuesto sendas acciones de inconstitucionalidad contra las reformas a la Constitución de Yucatán que permitieron mantener en sus cargos de magistrada/os a seis de los integrantes actuales del Tribunal Superior de Justicia. Ante la inminencia de la elección actual, cualquier acto tendiente a declarar la validez o la invalidez de las reformas realizadas por el Congreso de Yucatán, no afectará los resultados del 1º de junio. En el caso del TSJY mantuve l...
NECESARIO DEBATE Dulce María Sauri Riancho Hace unos días fui invitada a entablar un diálogo con un grupo de jóvenes estudiantes de Arquitectura de la Universidad Marista. La pregunta a responder era si Yucatán puede ser un "estado desarrollado", si tenemos condiciones para aspirar a mayores y mejores niveles de bienestar. Y sobre todo qué tendríamos que hacer para lograr los cambios indispensables para alcanzar ese objetivo. El método FODA ayuda para aclarar las ideas. No es otra cosa que identificar las Fortalezas, reconocer las Debilidades, detectar las Amenazas y, sobre todo, vislumbrar las Oportunidades que se presentan. En este caso, se trataría de plantear el FODA para Yucatán, como una manera de contribuir al indispensable debate ciudadano con miras a las elecciones del próximo año. Como el desarrollo completo de la denominada "matriz FODA" excede con mucho el generoso espacio disponible, decidí dividir la presentación en cuatro partes. La primera es la rela...
Dulce María Sauri Riancho El 8 de agosto de 1937, el presidente Lázaro Cárdenas expidió el acuerdo por el cual se repartieron más de 360 mil hectáreas de tierras entre campesinos yucatecos. Una tercera parte de estas tierras pertenecían a casi mil haciendas henequeneras que existían en esa fecha. No era la primera ocasión en que se ejecutaban acciones agrarias en Yucatán, pero por vez primera la reforma alcanzó masivamente tierras en cultivo y explotación de henequén. En esos años, la economía del Estado y de la mayoría de su población dependía de la producción y exportación de su fibra. La revolución industrial en el norte de América y en países de Europa occidental favoreció la mecanización del trabajo agrícola para liberar fuerza del trabajo y, de esta manera, la modesta fibra de henequén, conocida y utilizada desde la época prehispánica para hacer sogas y costales, se convirtió inesperadamente en producto estratégico para el proceso de transformación en las extensas pl...