miércoles, 18 de enero de 2017

Internet y redes sociales. Formas del cambio

Dulce María Sauri Riancho
Las redes sociales y el internet son protagonistas de esta semana. Muestran su capacidad de cambiar formas y revitalizar liderazgos; de potenciar la demagogia y la frivolidad política, y, en contrapartida, de ampliar libertades.

1. Conforme ordena la Constitución del Estado, el Ejecutivo entregó al Congreso su 4o. informe de actividades. En las tres ocasiones previas, la ceremonia había consistido en una discreta entrega a los diputados del voluminoso expediente por parte del secretario general de Gobierno, seguido de un acto multitudinario que congregaba a las “fuerzas vivas” en el Siglo XXI o en el Kukulcán.

De todos los rincones del Estado se desplazaban contingentes financiados con recursos municipales para asistir al “magno evento”. Los invitados especiales: gobernadores, representantes presidenciales, viajaban en su propio avión. Zapata cortó de tajo la tradición. La forma —Informe por internet—, a la que se sumaron después, “sin cobrar un solo peso”, los concesionarios de la radio y la televisión en el Estado, se volvió fondo. Y allá se encuentra una luz de cambio para transformar las cosas en el sentido que el propio gobernante señaló. En un marco de austeridad que ahorró al menos 16 millones de pesos al erario yucateco surgió el tema del liderazgo. Zapata no temió hacer un ofrecimiento de gran calado: un liderazgo de diálogo, autocrítico, sereno, “con los pies bien puestos sobre la tierra”.

Con base en los avances y realizaciones del último año, Zapata destacó los valores de la Unidad, Trabajo y de un “optimismo sensato”, para enfrentar el futuro, de tal manera que el pueblo de Yucatán dependa de su propio esfuerzo y “no de la coyuntura”.
Al mensaje político le faltó el ingrediente de la autocrítica, para realizar una especie de balance sobre las dificultades enfrentadas a lo largo del año. Habrán de hacerla los legisladores, en la llamada glosa, en especial los representantes de los partidos opositores al PRI. Rolando Zapata, con base en resultados, puede emerger con la legitimidad necesaria para garantizar un tránsito tranquilo en los cruciales meses por venir.

Para ser consecuente con las nuevas formas, supongo que el gobernador cancelará los eventos anuales de celebración de su triunfo electoral y recomendará a la dirigencia estatal del PRI moderación en la realización de actos que impliquen movilizaciones de amplios contingentes.

2. En un programa de televisión abierta, Ivonne Ortega anunció este lunes su solicitud de licencia como diputada federal porque “los políticos tenemos que estar al lado de la gente”. Para ello, dijo, “He decidido pasarme al lado del pueblo” y dedicarse a promover una iniciativa ciudadana para reducir el IEPS a las gasolinas. ¿Por qué una legisladora federal, presidenta de la comisión de Comunicaciones de la Cámara de Diputados y ex secretaria general del PRI tomó esa decisión? ¿Es un deslinde del barco de la presidencia de Peña Nieto que ella ayudó a construir y que ahora “se va a pique”? ¿Por qué no utilizó la capacidad jurídica y el espacio político del Congreso para buscar incidir en los cambios que dice impulsar? La falta de respeto a la representación del pueblo que dice defender es manifiesta. Llegó con votos de millones de ciudadanos a un cargo que ahora desecha por considerarlo fardo pesado en sus aspiraciones personales. Verdadero valor político hubiera sido reconocer su equivocación al votar apenas en octubre a favor del IEPS a las gasolinas e impulsar desde el interior de la bancada del PRI una iniciativa para enmendar el error cometido. ¿O sabe que ya existe una negociación en marcha para reducir el odiado impuesto y pretende capitalizar los resultados a su favor? ¡Flaco favor a la contienda electoral de 2018! Después de Trump, de manera alguna menosprecio las oportunidades de la ex gobernadora para alcanzar la candidatura y, eventualmente, el triunfo. A diferencia de Zapata, la ex gobernadora tiene un déficit de legitimidad en Yucatán como resultado de su gestión. Además, nunca segundas partes fueron buenas. Si Televisa logró construir la candidatura de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la república, es difícil que pueda repetir la “hazaña”. Quiero creer que en ese aspecto, este país está cambiando… para bien.

3. El viernes 20 por primera vez Twitter transmitirá en directo la ceremonia protocolaria de asunción de Donald Trump como el presidente 45 de los Estados Unidos. Lanzados por esta vía, los ataques a sus críticos y el roce directo con los tradicionales aliados de la potencia americana han caracterizado esta difícil transición. Si no fuera por las redes sociales y el internet, parecería que el reloj de la historia retrocede con Trump hasta finales del siglo XIX, con el proteccionismo como política económica y el “gran garrote” de Teodoro Roosevelt, que combinaba el lenguaje suave con la amenaza de una actuación violenta a modo de presión sobre sus adversarios. Por Twitter habremos de enterarnos de la reiteración de su propósito de construir el muro de más de 3,000 kilómetros en su frontera sur; de sus primeras medidas para cumplir su promesa de expulsar a millones de indocumentados y los pasos necesarios para renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) o cancelarlo, si no se satisfacen las todavía desconocidas exigencias norteamericanas. Para Trump, México es la “nación más apestada”, a la que hay que arrebatar fábricas y negocios, para trasladarlos a su país. Lo único positivo será el fin de la incertidumbre en que hemos estado sumidos. Sabremos entonces a qué atenernos.


4. El lunes de esta semana, por internet, se reanudó Aristegui Noticias, después de 22 meses de silencio. Las redes también contribuyen a ampliar libertades.