miércoles 1 de febrero de 2012
Vida sin violencia. En los zapatos de Reina Alejandra
sábado 28 de enero de 2012
Política peninsular: sorpresas y novedades
miércoles 18 de enero de 2012
"Dream team" para gobernar. México y Yucatán necesitan equipos soñados.
miércoles 11 de enero de 2012
Los Caballero y los Dzul, una decisión con "dados cargados"
miércoles 4 de enero de 2012
Mérida, casi en el paraíso...
miércoles 28 de diciembre de 2011
Los retos de 2012. Amenazas y oportunidades para Yucatán
Comencé semanas atrás a hacer una exposición sobre la llamada "matriz FODA" para Yucatán. Habrá quien considere poco útil la realización de un ejercicio de esta naturaleza, ante la necesidad de comentar las urgencias cotidianas y las muestras patentes de incapacidades y excesos de las autoridades gubernamentales. Sin embargo, sólo las perspectivas de carácter general pueden delinear el rumbo de la sociedad, sin las cuales seguiremos "dando tumbos" y sin resolver los problemas profundos que nos aquejan.
En el FODA yucateco repasamos las fortalezas y las debilidades. Quedaron pendientes las amenazas y las oportunidades. El próximo cambio de gobierno -federal, estatal- causa sentimientos encontrados en amplio sector de la ciudadanía; por una parte, la esperanza del relevo de las personas, que quienes lleguen sean mejores -o menos malos- que quienes se van; y por otra, el escepticismo de una sociedad defraudada en sus expectativas, que ya no cree ni en "la paz de los sepulcros" de las promesas de los políticos, porque al fin y al cabo, "todo sigue igual".
Y ésta es quizá la mayor amenaza para el desarrollo futuro de Yucatán: creer que todo puede mantenerse sin cambios, por la fuerza de la costumbre. Que la economía seguirá creciendo lentamente, aunque no ofrezca empleos dignos ni remuneración adecuada, sin base real de sustentación en las actividades productivas, sino en la especulación de tierras. Que los recursos naturales de la entidad, en particular el agua, seguirán a disposición, sin cuidarlos y preservarlos de la contaminación. Que la ausencia de operaciones visibles del crimen organizado se mantendrá; que la pobreza y la desigualdad en que viven miles de familias yucatecas no tendrán consecuencias sobre el conjunto social. Que podemos permanecer en el mismo lugar, mientras el mundo a nuestro alrededor se transforma.
El reto principal es sacudirnos la inercia y abandonar la plácida condición de lamentos que no se traducen en esfuerzos para cambiar. Las oportunidades están al alcance de esta generación de yucatecos. En la era de la globalización económica, la experiencia histórica de participación en los mercados mundiales a partir del henequén puede ser capitalizada, a partir de una renovación de la cultura empresarial de los emprendedores, mujeres y hombres de diferentes trayectorias y generaciones. Somos herederos de aquellos hombres que supieron dar soluciones imaginativas al reto de producir y desfibrar millones de pencas; que construyeron un puerto -Progreso- para exportar su producto; que no se inhibieron ante el Congreso norteamericano cuando se trató de defender al henequén de una acusación de monopolio.
La imaginación y la audacia persisten. Aún tenemos la oportunidad de pensar en grande, de evitar que Yucatán se quede a la zaga de las regiones más desarrolladas del país, añorando tiempos de pasadas glorias, en vez de acometer las transformaciones profundas que necesitamos.
Dos grandes oportunidades se abren ante nosotros al inicio de la segunda década del siglo XXI. El más valioso recurso natural para el mundo de este milenio es el agua para beber, bien escaso en muchas partes del orbe y abundante en el subsuelo yucateco. El "oro azul", cuidado y explotado responsablemente, puede convertirse en fuente de riqueza.
La otra oportunidad está vinculada a la situación geográfica del estado de Yucatán, que le otorga ventajas comparativas para su participación en los flujos de mercancías entre el norte y el sur del continente americano e, incluso, con otras regiones más distantes como Europa. No se trata del puerto de altura, sino del aire, de los cielos yucatecos abiertos casi todo el año al tráfico aéreo; de los dos aeropuertos -Mérida y Kaua, en particular este último-, que tienen capacidad para el manejo de grandes volúmenes de carga. Si en el marco de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN) se planteara un proyecto de este tipo, Yucatán podría quedar como un "hub" (concentrador), enchufe continental de carga aérea, lo que introduciría al estado en una nueva dinámica de prestación de servicios de "nueva generación", asociado al sistema de distribución e intercambio de mercancías a escala mundial.
2012 trae consigo la renovación de las autoridades, federales y estatales. Es también una oportunidad para reconstruir la autoridad moral de quienes nos gobiernan, seriamente menguada por los excesos de los actuales funcionarios. Ya se registran atisbos de involucramiento de la sociedad en el quehacer del gobierno, en la exigencia para la rendición de cuentas: hay que fortalecerlos. Como ciudadanos, esto nos lleva a replantear nuestro papel. Ello implica abandonar el silencio cómplice y temeroso, preservador del statu quo, y cambiarlo por una alerta permanente sobre los asuntos públicos, que motive una participación creciente de la sociedad en las cuestiones que nos involucran a todos. ¡Feliz 2012!- Mérida, Yucatán.
Mérida y sus dos alcaldesas. Ni Ana Rosa, ni Angélica
miércoles 14 de diciembre de 2011
Partidos y candidatos, en vísperas de posadas.
jueves 8 de diciembre de 2011
Políticos-escritores: una oportunidad. Leerlos vale la pena
El otro lado del espejo. Las debilidades del desarrollo yucateco.
viernes 25 de noviembre de 2011
En el PRI no hubo saldo blanco
Dulce María Sauri Riancho (Diario 24 horas, noviembre de 2011 http://www.24-horas.mx)
La elección de su candidato a la Presidencia de la República ha sido complicada para el PRI desde hace mucho tiempo. Ser partido en el gobierno había dejado de garantizar tersura en el proceso y resignación para los perdedores. Se habían intentado varios caminos: desde la “pasarela” de 1987, la negociación interna a la vieja usanza de 1993, hasta la elección abierta, con voto incluido, de 1999. La derrota del año 2000 sólo acentuó los problemas en 2005, cuando el presidente del partido, árbitro y juez de la contienda, decidió ungirse él mismo. El descalabro de 2006 mostró que ni las bases del PRI ni los electores confiaban en una dirigencia que hizo del enfrentamiento y de la fractura interna sus armas de lucha.
Sin el “semillero” de precandidatos que representaba el gabinete presidencial, desde el primer sexenio de la alternancia fueron los gobernadores y los líderes de la bancada en el Senado los nuevos protagonistas. A la división interna se atribuyeron todos los descalabros. ¿Qué hacer entonces, de cara al 2012, para “blindar” al PRI? Y como para los priistas no hay aroma más seductor que el que emana de Los Pinos, la negociación interna comenzó desde años atrás, para sumar, establecer alianzas adentro y afuera, y lograr ¡finalmente! una candidatura de “unidad”.
Enrique Peña Nieto superó todas las pruebas electorales; concluyó oportunamente su gestión para participar, en medio del aplauso general. Como en 2005, desde el liderazgo del Senado, el coordinador del grupo parlamentario se anotó. Manlio Fabio Beltrones también tiene logros significativos en su haber político, más meritorios si cabe, por haberse obtenido desde una posición minoritaria, con apenas 33 integrantes del grupo parlamentario.
Parecía sólo un movimiento táctico del Consejo Nacional la elección de la consulta abierta como el método para postular al candidato a la Presidencia de la República. Así nadie podría reprocharle al PRI cerrazón o conciliábulos para tomar decisiones. Se establecía la posibilidad, aunque la intención era que sólo uno cruzase la puerta del salón de las inscripciones. Entre principios de octubre y la fecha de expedición de la convocatoria, se aceleraron las negociaciones y la construcción de acuerdos. En un momento, hubo la sensación de que sí habría competencia entre dos aspirantes. Serviría para aprovechar el tiempo y los recursos disponibles, de acuerdo al Cofipe, para las precampañas.
Algo se debe haber descarrilado. Una convocatoria “mocha”, que justo cercenó el párrafo para limitar la anticuada “cargada”. Un convenio de coalición donde uno de los tres partidos -Nueva Alianza- condiciona su participación a la no postulación de Beltrones. Un reparto de posiciones entre los partidos coaligados punto menos que inexplicable, a la luz de las encuestas que señalan una clara ventaja para el PRI hacia 2012.
Manlio Fabio Beltrones decidió no inscribirse. No participará en la elección interna del PRI. Su carta de declinación da algunos atisbos de la intensidad de las presiones al interior del partido. No hubo “saldo blanco”. La profundidad de las heridas y el tiempo para sanarlas están por verse. En esta etapa, Marcelo y Manlio se hermanan. Los dos, con su renuncia, creen contribuir a su causa y a mejorar las posibilidades de triunfo de sus respectivas fuerzas políticas.
Al menos por un momento, déjenme ilusionarme en que hay políticos en México que practican la generosidad, que no todos buscan imponerse, así sea sobre las cenizas de los sueños de millones de leales militantes.
