lunes, 25 de agosto de 2014

La condena de Sísifo. Lucha de las mujeres

Dulce María Sauri Riancho
La lucha por la igualdad entre mujeres y hombres se parece a la condena de Sísifo. Este personaje de la mitología griega cargaba durante el día una enorme piedra cuesta arriba; pero al llegar la noche, a punto de culminar su tarea, el gigantesco pedrusco rodaba hacia la base de la montaña, desde donde a la mañana siguiente habría de recomenzar su eterna tarea.

Para ilustrar el difícil ascenso de las mujeres hacia la meta de la igualdad, tomemos el caso del proceso de selección de las y los consejeros de los nuevos organismos públicos locales (OPL), que sustituirán a los consejos electorales de los estados donde habrá elecciones simultáneas con las federales de 2015. En el caso de Yucatán, el Ipepac será relevado por un consejo de siete integrantes, seleccionados por el Instituto Nacional Electoral (INE). Para acometer la delicada tarea, los consejeros nacionales decidieron aplicar un riguroso proceso de selección, mediante una batería de exámenes que permitiera reconocer capacidades y aptitudes para un adecuado desempeño del cargo. Además, impelidos por la reforma constitucional de la paridad, decidieron establecer una medida de acción afirmativa para lograr que los consejos estatales estuvieran integrados por al menos tres mujeres. Con ese propósito, se estableció que serían seleccionadas las 25 mejores aspirantes mujeres y la misma cantidad de hombres, quienes habrán de continuar con el procedimiento que culmine con la integración casi paritaria de los OPL. En el caso de Yucatán, los 25 mejores resultados de los hombres se ubicaron entre 87 respuestas correctas de 90 posibles para el primer lugar, y 70 para el sitio 25. En el caso de las mujeres, la primera posición alcanzó 82 aciertos y la número 25, sólo 45. Diez hombres lograron calificaciones arriba de 86.67 (más de 78 aciertos), en tanto que sólo tres mujeres obtuvieron un resultado similar. El contraste es mayor entre los últimos lugares, pues la calificación mínima de los hombres fue de 77.78 (70 respuestas correctas), en tanto que, para las mujeres, fue de 50 (45 aciertos); en la escala utilizada para calificar en las escuelas, ellas estarían reprobadas.

Una medida de acción afirmativa se caracteriza por tratar distinto a los desiguales y por favorecer las condiciones que permitan su participación. Si las mujeres han estado durante muchos años segregadas de la vida pública, con numerosos obstáculos para ingresar a posiciones de toma de decisión, como son los consejos electorales, sólo una medida de esta naturaleza, que reconoce desventajas y rezagos para tratar de corregirlos, puede funcionar hacia un aumento significativo de la presencia femenina en los OPL.

Pero a Sísifo le llegó la noche. El gran esfuerzo para abrir nuevos espacios de participación se ve anulado cuando prejuicios y discriminación por razones de género parecen volver a tomar el mando y hacen desandar el camino hacia la obscuridad de las tradiciones y costumbres arraigadas. Alta participación de mujeres en el PRI, partido al que pertenece el presidente de la República que impulsó la trascendental reforma constitucional de la paridad, pero al que también representaba Cuauhtémoc Gutiérrez, ex presidente del PRI en el Distrito Federal, acusado de diversos delitos relacionados con prostitución y trata de personas. El PAN es el partido con el más elevado porcentaje de participación femenina, pero sus legisladores decidieron “combinar” su reunión para la elaboración de la agenda legislativa, con una fiesta nocturna en una mansión de Puerto Vallarta, que reproduce los peores estereotipos de cosificación y utilización de las mujeres como objetos sexuales.

De Gutiérrez poco podría esperarse en cuanto al respeto de los derechos de las mujeres, pues él mismo fue favorecido con la renuncia de su “Juanita propietaria” para dejarle su lugar en la anterior legislatura. Pero en el caso de los panistas, estaba “calientita” la votación de la reforma político-electoral y la determinación de apoyar la iniciativa de reforma constitucional en materia de paridad de género. ¡Qué pronto olvidaron los principios que inspiraron esa reforma! ¿Cómo se habrán sentido sus compañeras legisladoras, de saber que al concluir el trabajo formal sus compañeros asistían a informal convivio, al margen de ellas? ¿Y cuando se enteraron de las razones por las cuales sólo podrían estar invitados los hombres de su grupo parlamentario?

Con estos ejemplos cercanos, tocamos la esencia de las actitudes que impiden la participación plena de las mujeres en la toma de decisiones. ¿Cómo hacerlo cuando muchas determinaciones se toman en el tipo de conciliábulos a los que las mujeres no tienen ni desean tener acceso? A la menor oportunidad parece que se reproduce esa naturaleza “machista”, que prefiere hacer a un lado a quienes tiene que tratar como iguales porque son sus colegas, y sustituir la presencia femenina por aquellas que utiliza a su conveniencia. En los sonados escándalos del ex dirigente del PRI en el Distrito Federal y de los diputados de Acción Nacional, el mínimo común denominador es el desprecio hacia la condición femenina, comenzando por las mujeres que son sus compañeras legisladoras o correligionarias a las que se les tolera lo estrictamente necesario para cubrir las formas.

Los dioses no le perdonaron a Sísifo su osadía. Pero las mujeres, con el respaldo de los hombres que creen en la igualdad, cargaremos la piedra hasta la cima. Y allá se quedará.


Memoria. Hace 10 años, el 18 de agosto de 2004, Víctor Cervera Pacheco falleció. Su visión y su firme voluntad hicieron posible la construcción del puerto de altura de Progreso. Es de justicia que lleve su nombre, aunque los trámites internacionales sean complicados para las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.- Mérida, Yucatán.