martes, 20 de noviembre de 2012

Hora del equipo presidencial

Dulce María Sauri Riancho
Los retos de Peña (3)

Se acerca la “hora cero” para Enrique Peña Nieto. En mayor o menor grado, cada seis años se renueva la esperanza de que -ahora sí- las cosas van a cambiar para mejorar, que el nuevo gobierno será más eficiente y menos corrupto que el que lo antecedió; que serán las y los más capaces, preparados y honorables quienes estarán al frente de las 20 dependencias que integran el gabinete del próximo Presidente de la República.

A las difíciles circunstancias de inseguridad en muchas regiones de México se suma el franco debilitamiento del Estado, que se refleja en el deterioro que experimentan muchas de las instituciones públicas desde que se agotó el modelo que rigió las relaciones políticas por más de 70 años. A partir de la alternancia del año 2000, habría tenido que comenzar a construirse uno nuevo, distinto y mejor del que teníamos, pero no sucedió. Por el contrario, el gobierno se vio arrinconado en múltiples áreas, tanto políticas como económicas. Establecer las bases de las nuevas relaciones entre el Estado y la sociedad es una tarea pendiente que tendrá que comenzar el próximo gobierno. Por eso Peña Nieto tendrá que combinar en su equipo talento, experiencia, determinación y entrega.

Con estas cualidades indispensables para las mujeres y hombres del próximo gabinete, hagamos un repaso a las funciones de las secretarías para acercar responsabilidades institucionales y perfil de las personas que estarían a cargo.

El nombramiento del secretario de Gobernación es quizá el más delicado de los veinte del “primer círculo”. Quien ocupe el cargo tendrá que reconstruir la red de relaciones políticas que hacen funcionar al gobierno en sus tres niveles -federal, estatal, municipal-, en las nuevas circunstancias de pluralidad, diversidad y respeto al federalismo. Peña Nieto ha anunciado su iniciativa para reintegrar a la Segob la importante función de la seguridad, lo que significará con certeza el fin de la Secretaría de Seguridad Pública. ¡Menuda carga! Espero que haya sido cuidadosamente ponderada en sus consecuencias, pues por la gravedad de los problemas en materia de inseguridad y violencia que viven muchas regiones del país, corremos el riesgo de que la acción de reconstrucción política quede postergada. El presidente Peña necesita a una persona que rebase con mucho las cualidades de un buen operador político, si lo que pretende es recuperar la visión y la función de Estado para su gobierno.

En los nombramientos para encabezar las secretarías de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Marina ha privado, tradicionalmente, el respeto a la trayectoria realizada dentro de la dependencia, mucho más entre las fuerzas armadas que en el servicio exterior, que ha registrado algún titular “de fuera”. Para reconstruir la participación de México en el exterior, quizá Peña Nieto decida “sacudir el cotarro” e invitar a un personaje ajeno al servicio diplomático.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público es la reina de las dependencias en materia económica. No ha importado PRI o PAN en el gobierno, sus titulares son funcionarios formados en las filas de las finanzas, conocidos de los poderosos circuitos económicos internacionales. Las secretarías de: Economía, Comunicaciones y Transportes, Energía, Agricultura y Turismo tendrán que estar encabezadas por personas que, además de las relaciones en el propio sector, comprendan y tengan experiencia en materia económica y administrativa. A estas cualidades habría que añadir estatura política y capacidad de negociación para las y los titulares de las dependencias responsables de la política social, como las secretarías de Desarrollo Social, Trabajo y Salud.

Hago mención aparte de dos dependencias que en los últimos 12 años han estado bajo el “fuego graneado” de los compromisos político-partidistas en el nombramiento de sus titulares. Me refiero a la secretaría de Educación, con el sindicato de maestros (SNTE) y la de Medio Ambiente, que hace 12 años ocasionó la ruptura de la alianza política PAN-Partido Verde, al negarse Vicente Fox a nombrar a un improvisado para realizar esa delicada encomienda. Veremos cómo resuelve Peña Nieto ese compromiso con el partido ahora aliado del PRI. En cuanto a la Reforma Agraria, parece que recibirá “cristiana sepultura” en la próxima administración.

Los miembros del “equipo de transición” que nombró Peña Nieto a finales de septiembre no serán necesariamente los futuros titulares del gabinete, así lo dijo el mismo presidente electo, quien puntualizó que podría invitar a otras personas. El yucateco Jorge Carlos Ramírez forma parte del grupo de transición. La ex gobernadora Ortega está en espera, aunque se dice que su destino posiblemente sería la Secretaría de Turismo, tercer aportante de dólares a la economía del país. Sucedería a otra mujer, Gloria Guevara. Por cierto, el perfil de la actual titular nos muestra el lugar privilegiado que ocupó este sector en la administración federal que concluye: ingeniera de Sistemas, especializada en la Universidad Northwestern, desarrolló programas de educación y entrenamiento en 20 países, de los cinco continentes, para empresas trasnacionales vinculadas al turismo. Visión del mundo, experiencia en el sector, eso se requiere. Veremos muy pronto la vara de Peña Nieto para medir a las mujeres y hombres que lo acompañarán en su gobierno, al menos, en el primer tramo.- Mérida, Yucatán.