miércoles, 10 de octubre de 2012

Innovar con imaginación


Dulce María Sauri Riancho

Los retos de Rolando (3)

A Rolando Zapata le corresponderá un tramo de seis años en los corchetes del tiempo político de Yucatán. Podría tomar la opción de limitarse a restaurar los mayores daños a la administración pública y de recuperar niveles razonables de eficiencia para llevar de la mejor manera el día a día. Pero si quiere innovar, el nuevo gobernador deberá abordar una tarea de mayor envergadura, que consiste ni más ni menos, que en la definición del papel de la sociedad yucateca  en la globalización mundial, es decir, cómo y en qué forma habremos de insertarnos en un proceso que se antoja como imparable.

El primer gran desafío de Zapata Bello será sacudir la frivolidad y el conformismo que permeó la actuación de las autoridades en los últimos tiempos, lo que nos lleva a la necesidad de repensar la estrategia para que Yucatán ocupe un lugar en el mundo. Son tres pasos básicos: uno, Imaginarla; dos, volverla proyectos; tres, organizarse conjuntamente gobierno y sociedad para aplicarla.

En esa primera parte, la de la imaginación, planteo tres ideas para darle a Yucatán identidad y participación en los procesos de mundialización de la economía y de la sociedad. Tienen que ver con la “cara oculta” de la riqueza que dispone esta entidad, en ubicación geográfica, recursos naturales y culturales.

No es nueva la propuesta para hacer uso de la ubicación geográfica del estado de Yucatán como puerta de entrada al Golfo de México y al Caribe. Es el asiento del proyecto “Plataforma Logística” que comenzó en la administración de Patricio Patrón y que registró pocos avances en los años recientes, para establecer una sinergia entre los servicios portuarios, carreteros y aéreos para la movilización de carga y pasajeros. Innovar sería cambiar el eje de sustentación del mar- el puerto de Progreso- y tierra –sólo carreteras, excluyendo ferrocarril-, al aire –aeropuertos, en particular el de Kaua-, pero también del tipo de carga a movilizar, en cuanto a su origen y destino. Me explico. La mayoría de los esfuerzos han estado concentrados en facilitar importaciones –como los granos- requeridas en la península de Yucatán y lograr exportar productos de la región. El planteamiento innovador consistiría en volver al aeropuerto de Kaua una especie de hub de carga aérea, en que las mercancías destinadas a América del Norte –Estados Unidos y Canadá-, procedentes de otras partes de América puedan pasar la certificación aduanera y migratoria en el mismo recinto aeroportuario, a partir de la cual podrían salir como carga doméstica a cualquier aeropuerto norteamericano, pues ya habría cumplido con los requisitos de importación. Miami, el aeropuerto de Estados Unidos que cumple esta función para las mercaderías procedentes de América Latina y el Caribe, está saturado, lo que hace que los servicios sean lentos y caros. Kaua está construido, subutilizado y es propiedad del gobierno estatal, que bien podría concertar un acuerdo con el gobierno federal para echar a andar una propuesta de esta naturaleza, que implicaría aduaneros y agentes migratorios norteamericanos y canadienses en suelo mexicano, como sucede en otras partes del mundo, como en la República Popular China.

La riqueza del subsuelo yucateco, el denominado “oro azul”, es el inmenso acuífero de los ríos subterráneos, cenotes y aguadas donde se conserva agua dulce, que año tras año es recargada por las lluvias. En el mundo se prevé escasez general de agua para beber y para la agricultura. No muy lejos, en el norte de México, las sequías azotan extensas regiones de Chihuahua este año, por citar un solo ejemplo. Para conservar y manejar en forma sustentable este recurso se requiere innovar, desde la visión hasta los programas encaminados a evitar su contaminación y la silenciosa privatización de extensas superficies, adquiridas sólo para disponer en un futuro de esa riqueza.

El carácter pluriétnico de la sociedad yucateca es una enorme riqueza en riesgo de desaparición. La forma de concebir el mundo de los mayas; su pensamiento cíclico del tiempo como un continuo proceso de renovación, están ahora amenazados por la incomprensión y la indiferencia sobre importancia de este legado. Ocupar un lugar en la globalización mundial demanda afirmar identidades, de las cuales lo maya para los yucatecos es un componente esencial. Pero la mayoría de las mujeres y los hombres mayas de hoy, padecen marginación y pobreza. Se requiere una acción estratégica de gran calado que empodere a la población maya y que a la vez sea símbolo visible del compromiso del Estado con el pueblo originario de Yucatán. Innovar en este sentido sería declarar la lengua maya como lengua oficial del estado, al igual que el castellano o español. Implicaría de entrada, por ejemplo, que todos los trámites oficiales, los anuncios y avisos de las oficinas públicas y las carreteras, serían en los dos idiomas. Sería sólo un primer paso, pero marcaría un camino para reivindicar una cultura constitutiva de la identidad yucateca.

Rolando Zapata Bello gobernador, puede y debe Innovar. Tendrá que tomar decisiones, organizarse, conseguir recursos, remover obstáculos burocráticos y combatir prejuicios. Ojalá así sea.