viernes, 20 de abril de 2012

Preguntas a los candidatos (3)

Informarse para decidir

Dulce María Sauri Riancho

Concluyo esta serie de artículos con preguntas en dos campos que percibo casi ausentes en las campañas y una gran interrogante sobre la base de todo buen gobierno: su relación cotidiana con la sociedad que representa.

Derechos humanos. Las mujeres, los adultos mayores y la población maya son grandes grupos sociales que en Yucatán se encuentran en situación de desventaja para ejercer a plenitud los derechos que les corresponden como seres humanos. Las mujeres y las niñas, porque aún persisten ideas y prejuicios que las limitan y les niegan su derecho a tener iguales oportunidades que los varones para educarse, trabajar fuera del hogar, y recibir un pago justo. ¿Qué piensa de la jornada escolar de tiempo completo, como una forma de darles las mismas oportunidades a las niñas y a los niños, pero también a sus madres? Las instituciones que se han creado para luchar contra el flagelo de la violencia hacia las mujeres no han funcionado con eficacia. ¿Qué medidas concretas se propone adoptar para que dejen de ser sólo discurso y se transformen en instancias reales para hacer respetar el derecho de las mujeres a una vida digna?

Las mujeres y los hombres ancianos, impedidos de trabajar, sin ingresos ni pensión, son cada día más numerosos, en buena medida porque los programas de salud prolongan la vida de las personas. ¿Cómo pretende atender esta situación, que no sólo es un fenómeno demográfico, sino de necesidades y dolor para los adultos mayores, vulnerables a la agresión, como la señora Mimí Yolanda Anguas Campos, que tuvo que esperar ¡ocho años! para que la policía detuviera a sus acosadores cotidianos?

La población maya de Yucatán se encuentra en desventaja en el campo y en las ciudades. Su idioma, sus costumbres, su cultura, están siendo avasallados por la pobreza en que vive la mayoría y la poca eficacia de los programas públicos. ¿Consideraría hacer del idioma maya lengua oficial de Yucatán, junto con el español? Esto significaría que todo el gobierno, sus trámites, su comunicación tuviera que hacerse por ley en los dos idiomas. ¿Estaría dispuesto a intentar este gran cambio?

Organización del gobierno. El equipo de colaboradores será fundamental para cumplir sus promesas de campaña, si gana las elecciones. Por eso interesa a todos los ciudadanos conocer la forma para integrarlo. ¿Cómo piensa seleccionar a los responsables de las secretarías, institutos y demás áreas de gobierno? ¿Usted los nombrará, atendiendo sólo a su campaña electoral triunfadora y los compromisos que haya usted contraído con los grupos que lo apoyaron? ¿O le pedirá propuestas a los colegios y organizaciones sociales? Cuando designe a un funcionario, ¿qué será para usted más importante: si es miembro de su partido o si es una persona capaz de desempeñar el cargo?

La austeridad para un gobierno significa gastar en lo necesario y abstenerse de hacerlo en lo que es superfluo, sólo para halagar al gobernante o comprar voluntades a su favor. ¿Cómo pretende mostrar, en los hechos, su convicción de hacer una administración austera, eficaz, para aprovechar hasta el último recurso, en especial los que provengan de fondos federales? ¿Qué opina del gasto en comunicación social e imagen: cómo, cuánto, hasta dónde?

La transparencia y acceso a la información pública gubernamental es parte medular para que la sociedad pueda fiscalizar el ejercicio de gobierno. ¿Estaría dispuesto a poner en internet los movimientos diarios de ingresos y egresos del gobierno, las facturas presentadas al cobro, las listas de acreedores, si de verdad quiere gobernar en "caja de cristal"?

En cada uno de los 10 temas abordados en este espacio hay un gran pendiente: la Sociedad. La calidad del gobierno se mide por la forma e intensidad con la que participan los ciudadanos en la toma de decisiones sobre asuntos que a todos nos competen. En estos años hemos observado con tristeza cómo un conjunto de mecanismos de participación ciudadana en las instituciones y en los asuntos públicos han ido perdiendo importancia. Sólo sirven para tomarse la foto o registrar el vídeo de su instalación; después, "... si te vi, no me acuerdo...". O se les deja languidecer por falta de presupuesto. O se les impugna e intenta deslegitimar, como ha sucedido con la Fundación Produce. O se les ignora por parte de las autoridades cuando opina diferente a éstas en algún asunto de trascendencia, como en el caso del paso deprimido de la glorieta 4 de Julio. Por cierto, lo acontecido hace más de nueve meses en ese sitio lleva a una última pregunta para los candidatos: como gobernantes, ¿están realmente dispuestos a escuchar, aun cuando lo que oigan no coincida con lo que piensan y creen? ¿Están en ánimo de dialogar, aunque sea el camino más largo y algunas veces escabroso? ¿Están dispuestos a conciliar, aun cuando tengan la fuerza suficiente para imponerse?

Espero que en las próximas semanas el Ipepac organice el mayor número de debates posibles entre los candidatos, que nos den luz sobre el rumbo que tomará el gobierno cuando el 1 de julio uno de ellos sea electo gobernador de Yucatán. Los preferiría mil veces a la lluvia de spots de estos días.- Mérida, Yucatán.