miércoles, 16 de febrero de 2011

Apuesta: juventud y experiencia

Cuarenta y veinte

Dulce María Sauri Riancho

No saben que nuestro secreto es tu juventud y mi experiencia. -"Cuarenta y veinte". Letra: Carlos Cuevas. Intérprete: José José


Tenía 39 años cuando el 14 febrero de 1991 asumí el gobierno de Yucatán. Han pasado dos décadas en que la sociedad y la política han cambiado profundamente. Sin embargo, las preocupaciones sobre el ejercicio de gobierno, las cualidades que debe tener un gobernante para realizar una gestión eficaz y cumplir continúan presentes.

¿Hombre o mujer? ¿Joven o mayor de edad? ¿Graduado universitario o en la "escuela de la vida"? Más allá de las siglas de la organización partidista que los postula, ésas y otras muchas preguntas nos hacemos cada tres o seis años cuando se aproximan los tiempos de las candidaturas y las campañas electorales, en especial cuando se trata de la gubernatura o de la presidencia de la república.

Faltan varios e intensos meses antes de que los partidos definan a sus candidatos para la contienda presidencial de 2012. En Yucatán por primera vez tendremos elecciones concurrentes con las federales, por lo que al mismo tiempo decidiremos sobre la representación federal (presidente, senadores, diputados) y la estatal (gubernatura, congreso, ayuntamientos).

En política el tiempo vuela, por lo que las reflexiones sobre cualidades y características de los gobernantes tendrían que ser un ejercicio constante, inspirado en una parte por la historia y en otra por la actuación de los mandatarios en ejercicio. Ivonne Ortega tiene dos características singulares: es mujer y menor de 40 años (35 cuando asumió el gobierno). Felipe Calderón tenía 44 años cumplidos cuando inició su mandato. Ambos son jóvenes.

Lázaro Cárdenas tenía 39 años cuando comenzó su gobierno en 1934. Para entonces ya era general, había sido gobernador de Michoacán, secretario de Gobernación y dirigente del PNR, antecesor del PRI. En la etapa de la Revolución se vivía muy aprisa. El desplazamiento de la élite porfirista abrió las puertas a una generación de jóvenes luchadores que compartieron armas con otros mayores de 50 años, como Venustiano Carranza. El promedio de vida en el periodo inmediato al triunfo de la revolución rebasaba escasamente los 30 años, por lo que con esa medida la inmensa mayoría de quienes llegaban a ejercer el gobierno eran considerados "mayores".

En la etapa de estabilidad política que siguió al arribo de los civiles a la cabeza del poder ejecutivo federal con Miguel Alemán a los 43 años, sus sucesores fueron mayores, entre 48 y 63 años cumplidos. Por eso destaca aún más la edad de Carlos Salinas de Gortari al asumir la presidencia de la república: 40 años. Su sucesor, Ernesto Zedillo, lo hizo a los 43. Ambos auténticos jóvenes en una sociedad que había elevado su esperanza de vida a más de 70 años.

En Yucatán Felipe Carrillo Puerto fue gobernador a los 48 años, edad de Víctor Cervera Pacheco cuando inició su interinato en 1984. Un poco mayores fueron Francisco Luna Kan y Carlos Loret de Mola (51 y 49 años, respectivamente) y más joven (44 años) Patricio Patrón Laviada. Víctor Mena Palomo en 1953 inició su interinato a la entonces avanzada edad de ¡61 años!

En cuanto a la preparación profesional, en la presidencia de la república todos han sido universitarios desde 1946, predominantemente abogados. La gubernatura yucateca ha registrado gobernadores con título de educación superior (abogados, médico, socióloga) y otros que no lo han tenido.

La revisión de la experiencia previa arroja que para la candidatura presidencial se preparaban (y preparan) los candidatos en el gabinete presidencial. Con el cambio de partido en el gobierno, desde 2000 los gobernadores también son considerados o se hacen visibles para ser tomados en cuenta por sus dirigencias partidistas.

Por años el camino a la gubernatura de Yucatán ha pasado por el Senado de la República. Al hilo, cinco gobernadores procedieron de la Cámara Alta. Los dos últimos también han sido senadores con licencia. Con estos apuntes de memoria no será difícil entender por qué son los senadores y diputados del PRI y del PAN los más visibles en la lucha anticipada por la candidatura al gobierno yucateco. Mas no por ello hay que excluir a la presidenta municipal de Mérida, pues existe el antecedente de Luis Torres Mesías, exitoso alcalde en ejercicio en 1964, aunque como gobernador tuvo un desempeño muy cuestionado.Es cierto que la larga experiencia en el Poder Legislativo no garantiza a un buen Ejecutivo. Las cámaras son órganos de decisiones colegiadas, de responsabilidades colectivas; tienen sus propios tiempos y urgencias. Un gobernante tiene que decidir, organizar y responder en los lapsos marcados por la ley y la política. Los legisladores están lejos -así lo asume la mayoría de las personas- y el gobernante, cerca.

Lo que sí proporciona una trayectoria como funcionario público y representante popular es una formación y una experiencia que permite un mejor ejercicio del cargo. Dice una irónica frase que "... la juventud es el único defecto que se quita con el tiempo..."; sin embargo, la combinación entre el ímpetu, el arrojo y la frescura que caracteriza esa etapa de la vida, con la experiencia producto de la preparación y el ejercicio de distintas responsabilidades permite mantener los pies en la tierra, no dejarse seducir por el halago interesado.

En la política actual el hedonismo es una amenaza. Gozar el poder por el tiempo de que se disponga -3, 5, 6 años-, pues lo que importa es el "ahora", al que hay que extraer el máximo provecho. Apuesto por la combinación de juventud y experiencia en los buenos gobernantes. No es la cuenta de los años sino la actitud ante la vida como un proceso de aprendizaje continuo lo que garantizaría representantes a la altura de los retos que enfrentamos. A buscarlos.- Mérida, Yucatán.