jueves, 7 de octubre de 2010

Periférico "dos por ciento" . Un metro tren para Mérida

Dulce María Sauri Riancho

El periférico de Mérida "Licenciado Manuel Berzunza" es la vía de comunicación citadina más grande de Yucatán. Se extiende a lo largo de 52 kilómetros, delimitando buena parte de la mancha urbana de Mérida. Es importante no sólo para quienes circulan en sus vehículos, sino también para numerosas familias que viven en su colindancia. Es también, de alguna forma, signo de modernización de la ciudad, del crecimiento de la población y una mezcla de orgullo y preocupación para todos.

Planeado e iniciado por el gobernador Carlos Loret de Mola, la primera versión del periférico de Mérida pudo completarse hasta 1979, bajo el gobierno del Dr. Luna Kan, cuando Federico Granja Ricalde era alcalde. Casi 13 años después me correspondió como gobernadora la construcción con recursos estatales de la parte faltante del anillo y de su segundo cuerpo.

Apenas en diciembre de 1991, después de un duro debate, se había establecido el impuesto estatal del 2% sobre nóminas. El gobierno que entonces encabezaba había ofrecido a las organizaciones empresariales "etiquetar" la totalidad de los recursos obtenidos y canalizarlos a las grandes obras públicas, de tal manera que la sociedad pudiera ver en forma tangible y clara dónde se invertían los recursos obtenidos. Por eso se le comenzó a llamar "periférico 2%".

Años después, el gobierno federal hizo suyo el proyecto de ampliación del complejo vial, destinando abundantes recursos para ese fin en los seis años que duró el gobierno de Patricio Patrón. Las obras de mejoramiento del periférico continuaron bajo el gobierno de Ivonne Ortega, casi en su totalidad con recursos de la Federación.

La idea de ser "límite exterior" de la mancha urbana meridana persistió hasta el gobierno de Víctor Cervera. A partir de entonces, el periférico se concibe y trata como "avenida interior" de un sistema de ciudades y poblaciones.

Las necesidades y las circunstancias hicieron en poco tiempo que su función de límite simbólico del crecimiento de la ciudad fuese olvidada. Sucesivas administraciones municipales autorizaron fraccionamientos y desarrollos habitacionales en su parte externa; el megaproyecto de Ciudad Caucel, el de Las Américas, por citar sólo dos, llevaron a un número creciente de personas a vivir "fuera".

Hace casi 17 años, en enero de 1994, se inauguró el periférico de dos cuerpos. Entonces fue concebido como la pieza principal de un programa de reestructuración del transporte de la ciudad. Se trataba no sólo de propiciar la comunicación sur norte sin tener que pasar por el centro, sino de proveer a los usuarios de transporte público de un servicio masivo, tipo metro o tren suburbano, que permitiese traslados rápidos, seguros y a menor precio, con el pago de un solo boleto. Por eso se dejó el amplio camellón central.

Entonces y ahora, dos visiones se enfrentan en el destino del periférico: la que privilegia a los vehículos al pretender hacerlo más rápido, con pasos elevados y sin semáforos, y la que pone en el centro a las personas, lo que significaría volverlo eje del sistema de transporte masivo, crear pasos peatonales. Al parecer, los autos van ganando la batalla.

La tarea de dotar a Mérida de un nuevo sistema de transporte masivo, donde las opciones no se limiten a las tradicionales rutas de camiones, sino incluyan otras, tipo metrobús, sigue en los planes municipales.

Menguado, recortado, el camellón central del periférico puede albergar un "metrotren", un transporte colectivo masivo que circunde la ciudad y permita con un solo boleto trasladarse, por ejemplo, del Tecnológico de Mérida hasta San José Tecoh o de Ciudad Caucel hasta la Facultad de Antropología.

El costo del transporte importa mucho a la economía familiar. Las autoridades tendrían que aplicar imaginación y energía para brindar nuevas opciones a la sociedad meridana y a quienes viven cerca del periférico, sin ser parte del municipio de la capital.

¿Qué les parecería si le solicitamos a la gobernadora la transferencia del proyecto tren-bala-rápido de Cancún a Mérida? Sería realizable en dos años, los que le restan a su administración. Mientras, por favor, los pasos peatonales urgen, no pueden perderse más vidas por negligencias burocráticas.- Mérida, Yucatán.