Bomba de profundidad 2026
Apenas inicie el periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión —el próximo 1 de febrero— comenzará la colocación de una bomba de profundidad, en el corazón del sistema político mexicano, destinada a detonar un año después, en 2027. No es una metáfora exagerada: se trata de la concurrencia de procesos electorales y del rediseño institucional. Reformas que se pretenden aprobar con suficiente anticipación para que, cuando llegue el momento, ya no exista margen de corrección. La presidenta Claudia Sheinbaum ha adelantado que enviará una iniciativa de reforma constitucional en materia electoral, supuestamente derivada de los trabajos de una comisión encabezada por Pablo Gómez y que ya acumula meses de consultas, decenas de reuniones técnicas y de diagnósticos compartidos. Sin embargo, lo relevante no es tanto el origen de la iniciativa como su oportunidad política y sus efectos acumulados. Lo que se ha venido preparando es una reforma de régimen, diseñada para operar plenam...