miércoles, 29 de febrero de 2012

Candidaturas ciudadanas y partidos políticos. El recién llegado.

Dulce María Sauri Riancho

"¿Gabriel qué...?", es el comentario que surge cuando se menciona el nombre del recién llegado a la contienda presidencial. Todo parecía indicar que la competencia sería entre tres, dos hombres y una mujer, representantes de las dos grandes coaliciones (PRI-Verde-Panal y PRD-PT-MC) y el PAN, que irá solo. Sin embargo, la ruptura del convenio de coalición del PRI con el Panal se dio en un momento en que la legislación electoral le impedía a esta fuerza política identificada con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) intentar acuerdos con otros partidos.
Al cuarto para las doce, a punto de vencerse el plazo de las precampañas, el Panal presentó a quien habrá de registrar como su candidato a la Presidencia de la República, Gabriel Quadri. El "número 4" parece perseguir a este ingeniero civil de profesión, con maestría en Austin, Texas, y candidato a doctor en Economía. Desde su apellido, que parece evocar el quadrivium de Pitágoras, cuya escuela de pensamiento le otorgaba gran importancia a la Educación para conseguir la moderación y el dominio de uno mismo, por medio de las cuatro ciencias: Aritmética, Astronomía, Geometría y Música. O su abrupta llegada a una competencia iniciada para los otros tres desde mucho tiempo atrás. O su lugar en la boleta electoral, en el espacio cuatro, que es el que le corresponde al Panal por su fecha de fundación.
Quadri fue director del Instituto Nacional de Ecología durante el gobierno de Ernesto Zedillo. Es una persona sin militancia alguna en organizaciones político-partidistas que, al concluir su responsabilidad como funcionario público, puso una empresa de consultoría en materia ambiental y de desarrollo sustentable. Él mismo ha narrado la forma como recibió la invitación para participar y sus razones y argumentos para aceptar la postulación, como una forma de contribuir a enriquecer el debate político, con una perspectiva diferente, la de un ciudadano.
Esta característica de Quadri vuelve a atraer la atención hacia el tema de las candidaturas ciudadanas, o sea, independientes de los partidos políticos. A una persona sin lazos de militancia le ofreció el Panal una candidatura. La aceptó. Desde luego, su compromiso es respetar los documentos básicos del partido que lo postula (por cierto, son excelentes), que, en este caso, reafirman entre otros principios, la separación de Iglesia-Estado y el papel fundamental de la Educación pública. Pero su anuencia también atrajo hacia Quadri los serios cuestionamientos que existen hacia el SNTE y hacia su presidenta, la maestra Elba Esther Gordillo. Esto significa que, de entrada, Quadri tiene que enfrentar la mala imagen asociada a la organización partidista que lo respalda.
Estamos en presencia de un peligroso círculo vicioso. La Constitución señala que sólo los partidos políticos pueden postular candidatos -es derecho exclusivo-, por lo que un simple ciudadano no puede registrarse para participar, sino que tiene que hacerlo a través de una organización política con la que probablemente no coincida a plenitud. Cuando, finalmente, un ciudadano acepta participar bajo estas reglas, automáticamente es descalificado, juzgado de "oportunista", o desleal a las "verdaderas" causas de la sociedad. Si no, démosle un repaso a las opiniones en torno a la candidatura de la señora Isabel Miranda de Wallace a la jefatura de gobierno del Distrito Federal.
La falta de una vía independiente para participar en las contiendas electorales propicia los "brincos" entre partidos, cuando alguno de sus militantes inconformes al no lograr su postulación, decide ser candidato por otra fuerza política, incluso antagónica desde el punto de vista ideológico a su propia organización de origen. Por ejemplo, en 1998 Ricardo Monsreal, entonces diputado del PRI, ganó el gobierno de Zacatecas, postulado por el PRD. En fechas más recientes, en el mismo estado, un ex-militante perredista, candidato del PRI, venció al candidato del PRD en la contienda y es actualmente gobernador. Y estas situaciones se presentan en todos los partidos. Ahora mismo se debate si José Ángel Córdova, ex secretario de Salud del gobierno de Felipe Calderón, será el candidato del PRI-Verde al gobierno de Guanajuato, entidad que desde 1991 es gobernada por el PAN. Resulta que en la contienda interna panista, este personaje político guanajuatense fue marginado y condenado al lugar veinte y pico de su lista nacional al Senado. Parece "oro molido" para el PRI si logra hacer al Dr. Córdova su candidato. Podría plantarle "cara" al PAN, aun cuando tenga que dejar atrás los cuestionamientos a sus posiciones sobre los temas relacionados con los derechos de las mujeres, entre otros.
Por lo pronto, Gabriel Quadri aportará al resurgimiento de los temas de desarrollo sustentable y medio ambiente en una campaña política presidencial. Su visión fresca, ciudadana, sobre los las grandes cuestiones nacionales contribuirá a enriquecer campañas y debates -dos- entre candidatos presidenciales. Ni su trayectoria ni su imagen dan la impresión de doblegarse ante cualquier intento de amedrentar la libertad de su pensamiento y opiniones, o ante la arremetida de críticas que van dirigidas hacia el partido que lo postula. Tal vez en el "4" de su apellido anuncie el resultado de su participación. Pero su simple presencia es muestra del caudal que las candidaturas ciudadanas podrían aportar a la política en México.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Mujeres en el gobierno. La quinta candidata

Dulce María Sauri Riancho

Josefina Vázquez Mota es la quinta mujer que aspira a la Presidencia de la República. Hace 24 años Rosario Ibarra de Piedra fue la primera. Seis años después, en 1994, Marcela Lombardo y Cecilia Soto fueron candidatas del hoy desaparecido PPS y del Partido del Trabajo (PT), que gracias al buen desempeño de Cecilia obtuvo su registro entonces, mismo que hasta la fecha conserva. No fue sino 12 años más tarde, en 2006, cuando otra mujer, Patricia Mercado, fue postulada por el partido Alternativa Social Demócrata y Campesina. De nuevo una candidatura femenina permitió al partido que la presentó ganar curules en la Cámara de Diputados.

La presencia de mujeres senadoras y diputadas es cada vez más frecuente. Sin duda las llamadas "medidas de acción afirmativa" mediante "cuotas de género" han ayudado a abrir oportunidades de participación para quienes hasta hace menos de 60 años ni siquiera tenían el derecho ciudadano fundamental de votar.

Pero el Poder Ejecutivo es "harina de otro costal". Las mujeres presidentas municipales aún son muy pocas y en los gobiernos de los estados, desde 1917 hasta la fecha, sólo seis hemos sido gobernadoras. (Por cierto, Yucatán es la única entidad de la república que ha tenido dos mujeres titulares del Ejecutivo). Tal vez estas resistencias están vinculadas a que en el gobierno de un estado o de la república sólo hay una persona responsable de las acciones del Poder Ejecutivo en su conjunto. Distinto, por cierto, al caso del Poder Legislativo o incluso del propio Poder Judicial, donde la conducción y las decisiones se asumen colegiadamente. Parece que siendo varios los integrantes es menos difícil resignarse a perder algunos espacios políticos para "dárselos a las mujeres".

Los cambios sociales han borrado las fronteras entre las funciones de los hombres y las mujeres. Cada vez hay un mayor número de hogares con jefatura femenina, lo que significa que ella -madre, hija o en algunos casos esposa- es la encargada de llevar dinero a la casa para el sostén familiar. Por otro lado, los hombres, en especial los más jóvenes, comparten crecientemente las responsabilidades domésticas y la crianza de los hijos.

Esta transformación de los valores y las pautas de conducta todavía no es completa. Y donde se muestra con mayor claridad es en la vida pública y muy particularmente, en la representación popular. Existe la creencia de que las mujeres hacemos de la vida política una extensión del hogar. Así, las diputadas y senadoras participan en las comisiones más directamente vinculadas a la supuesta experiencia femenina, como las de Educación, Salud y Alimentación, y muy poco en las complejas comisiones de Presupuesto, de Hacienda, Seguridad y Fuerzas Armadas. A las gobernadoras se les considera responsables de los ciudadanos como si fueran sus propios hijos, aunque no los tengan y, por tanto, carezcan de la experiencia directa de su crianza. Una vez más, las ideas preconcebidas de los papeles distintos de mujeres y hombres reparten responsabilidades diferentes entre las y los políticos; las expectativas son distintas; los juicios previos (o prejuicios), también.

Decía Margaret Thatcher que "cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa, está muy cerca de entender los de llevar un país...". Creo que es correcto, porque cuando una mujer gobierna lo hace desde su condición femenina, con una visión del mundo y una jerarquía de los asuntos que tiene que ver con su experiencia de género. Esta aportación es la que enriquece la vida pública y abre el abanico de las opciones políticas.

La singularidad de Josefina Vázquez Mota está en que ella será la primera mujer candidata a la Presidencia de la República de una de las tres grandes fuerzas políticas del país. Cualquiera de los tres partidos -PRI, PAN, PRD- puede ganar el 1 de julio. Y Vázquez Mota es, además, candidata del partido en el gobierno, lo cual aparenta ser una ventaja, pero también será una carga difícil de sobrellevar.

A la opción partidista del 1 de julio se le ha incorporado la opción de género. No creo que los ciudadanos voten por los candidatos guiados sólo por su condición de mujer, o de guapo o de "amoroso". Son sus trayectorias de vida, la pública y la privada, las que avalarán la calidad de sus promesas y su capacidad para cumplirlas. Los ciudadanos no somos hijos en busca de protección; somos personas que demandan su derecho a construir y ejercer una ciudadanía plena, sea hombre o mujer quien nos gobierne.

Como integrante del PRI, sólo lamento que no haya sido mi partido el que haya dado este primer gran paso para romper el llamado "techo de cristal" y postulado a una mujer a la Presidencia de la República. A través de ese vidrio translúcido se vislumbra la silla presidencial, tan cerca y a la vez tan lejos. Para las mujeres aún hay muchos obstáculos, políticos y de género. Pero ¿cuándo ha sido fácil para nosotras?- Mérida, Yucatán.

viernes, 17 de febrero de 2012

¡Se vende Kanasín! Entre la especulación y la indiferencia

Dulce María Sauri Riancho

Hace 40 años la ciudad de Mérida estaba rodeada por un cinturón de verdes henequenales. El acelerado crecimiento de la población y el paulatino abandono de las haciendas fueron estímulo para la ocupación de las tierras con nuevos asentamientos, la mayoría de condición muy precaria, esto es, sin luz, agua potable, ni otros servicios básicos. Para enfrentar el problema de la ocupación irregular en muchas ciudades del país, se creó la Comisión Reguladora de la Tenencia de la Tierra (Corett), cuya misión consistía en regularizar la propiedad en terrenos ejidales. Yucatán, por su parte, creó en la década de 1980 la Comisión Ordenadora del Uso del Suelo de Yucatán (Cousey), a cargo de la cual quedó una gigantesca reserva de terrenos expropiados a los ejidos vecinos de Mérida, principalmente.

La década de 1990 fue de intensa actividad de regularización de Corett, pero la tarea no concluyó. Una de las zonas pendientes está al oriente de Mérida, donde se ubican numerosas colonias que suman a su condición precaria el hecho de encontrarse en la denominada "zona de traslape" entre los municipios de Mérida y Kanasín. En buen romance significa que ninguna de las dos autoridades municipales se ha hecho cargo de proporcionar a sus pobladores los servicios públicos a los que tienen derecho.

La Corett se disponía finalmente a regularizar la situación de más de 7,000 familias de las colonias San Camilo, Flor de Mayo, Francisco Villa Oriente, Cuauhtémoc, Ampliación Santa Isabel y Melchor Ocampo. Ocupan 176 hectáreas (1.760,000 metros cuadrados), donde a lo largo de más de 20 años de intensas gestiones vecinales, se han construido siete escuelas, tres canchas de fútbol, dos iglesias, entre otras instalaciones de beneficio colectivo. Pero resulta que el ejido de Kanasín, el mismo que en el pasado les "vendió" sus lotes, en una sorpresiva decisión ahora revendió a una empresa particular la totalidad de la superficie en ¡6 millones de pesos!

Resulta incomprensible la determinación del ejido de Kanasín. Los ejidatarios sólo recibieron $3.4 por metro cuadrado, menos del precio de un boleto de camión urbano. Corett les había ofrecido más pero no quisieron sus líderes esperar. Querían, ya, su dinero.

Tampoco se entiende la actitud de las autoridades de los tres niveles de gobierno. Corett ya notificó la ruptura del convenio de regularización que había suscrito meses atrás con el ejido de Kanasín y la devolución del anticipo que había recibido de cientos de familias deseosas de ser propietarias plenas de sus casas. El retiro de esta institución federal significa también que los colonos no contarán con el subsidio de $8,000 por lote, para terminar de pagar la cantidad fijada en los avalúos oficiales.

El gobierno del Estado no ha dicho "esta boca es mía". Parece que asiste impasible al espectáculo único de la venta de un asentamiento humano completo. El ayuntamiento de Kanasín ha hecho mutis y el de Mérida, con mayor razón. Tras la excusa del "traslape" se guarda el gigantesco "lavatorio de manos" de la burocracia. Tal vez incluso haya festejos porque la autoridad federal panista no puede con el problema y, por si no fuera suficiente, también el municipio tiene gobierno de Acción Nacional.

Es comprensible la zozobra de los vecinos. Es el patrimonio de toda una vida el que está en riesgo. Las mejoras obtenidas tras larga lucha actúan ahora en contra de sus intereses, pues gracias a ellos, sus terrenos y casas valen más. Se preguntarán cuál será "... el valor aceptado en la zona..." que servirá para fijar el precio y la magnitud de los pagos a la empresa privada que adquirió los terrenos. De entrada, está claro que no serán criterios sociales, sino de tipo comercial, fijados por la ley de la oferta y la demanda, y por la calidad de la infraestructura que los propios vecinos contribuyeron a crear.

Quienes compraron las 176 hectáreas del ejido de Kanasín hicieron un buen negocio. No adquirieron sólo tierra, sino una especie "cartera vencida". Clientes cautivos, dispuestos a pagar por el certificado jurídico. Si simplemente cobraran a $50 el metro, obtendrían la friolera de ¡88 millones de pesos!, y el doble si lo hicieran a $100. No tendrían que realizar gasto alguno, y en muy poco tiempo multiplicarían por 14 veces su inversión inicial.

Esta delicada situación muestra los costos de la descoordinación que hay entre los tres niveles de gobierno y entre las instituciones federales y estatales. Que sean de distintos partidos políticos, que haya campañas electorales de por medio, no justifica la indiferencia de unos y la claudicación de otros. Si la función básica del gobierno es dar seguridad a los ciudadanos, el Estado en su conjunto está incumpliendo. La desidia institucional auspicia la especulación a costa de los más pobres y vulnerables. Ésta es una dimensión de la seguridad humana de la que no podemos ser ajenos. ¡Certeza jurídica para los colonos de Kanasín, auténtica seguridad para todos los yucatecos!- Mérida, Yucatán.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Acción y omisiones. Escuelas, moscos y policía

Dulce María Sauri Riancho

El desempeño de las autoridades tiene impacto mayúsculo en la vida de los ciudadanos: lo que hagan o dejen de hacer marca profundamente su futuro y puede incluso afectar su existencia misma.

En la madrugada del miércoles 1 de febrero pasado, Álvaro Oswaldo Cervera Peraza fue abatido a tiros por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública, después de una persecución de más de 50 kilómetros por las carreteras rumbo a Progreso. Esa misma corporación acababa de recibir nuevo equipo: camionetas (54), carro patrullas (22), veloces motocicletas (42) y 70 móviles para consulta de placas y licencias de manejo en línea.

"Error" o "tiro perdido" de un grupo de agentes que se extralimitaron en su función, el saldo trágico fue la pérdida de la vida de un ciudadano respetable, parte de una extensa y querida familia de la sociedad yucateca. Sin embargo, las consecuencias no se agotan en el dudoso procedimiento legal iniciado para sancionar a los culpables. Este hecho muestra la gran vulnerabilidad de los destacamentos responsables de garantizar la seguridad de la ciudadanía yucateca. Las explicaciones de las autoridades generan más dudas que certezas. Preocupa imaginar la capacidad de reacción de las fuerzas de seguridad pública de Yucatán ante una situación como las que enfrentan cotidianamente sus pares en otras partes de la república, donde grupos de la delincuencia organizada han demostrado "poder de fuego" suficiente para anular a las policías locales y responder con lujo de violencia al mismo Ejército.

Esas primeras horas de la mañana del día 1 registraron el desenlace de la batalla de cientos de madres de familia por alcanzar cupo en las escuelas de preescolar y primaria en distintos puntos de la ciudad de Mérida. Según las cuentas de la Secretaría de Educación, hay lugar para todos los niños en edad de ingresar al kínder o a primero de primaria. Si los pequeños y sus padres pudieran trasladarse todos los días, por ejemplo, del sur al centro o norte de la ciudad, así sería. Pero la realidad es muy distinta a las "cuentas alegres" de las autoridades. Extensas áreas como Ciudad Caucel, con 15,000 casas construidas, 9,000 ocupadas, ¡sólo cuenta con dos escuelas primarias! Otro tanto podría mencionarse de los fraccionamientos de Kanasín o de otras colonias del sur de la ciudad, como Villa Magna del Sur, cuya escuela con cupo para 78 niños en primer grado, sólo ofreció 26 lugares porque los demás estaban ya reservados para los hermanitos de sus alumnos.

En el terreno de la Educación es posible realizar una planeación a nivel de detalle para estimar la demanda educativa por secciones de la ciudad. Hay que considerar que los nuevos fraccionamientos son habitados, en su mayoría, por familias jóvenes, con hijos pequeños que demandan escuelas. Resulta inconcebible, entonces, que las autorizaciones de proyectos de esa magnitud no sean acompañadas de las previsiones en materia de escuelas, mercados públicos y áreas recreativas en cantidad suficiente y de calidad para las familias que ahí habitarán. Las mamás, además de carecer de vehículo particular para trasladar a sus pequeños a una escuela lejana, trabajan fuera de casa, por lo que los turnos matutinos son insustituibles. Muchas familias no cuentan con dinero para pagar el camión o la combi todos los días. Por eso es obligación de las autoridades solucionar oportunamente esta situación. Cuentan con los datos estadísticos de la demanda potencial.

Febrero también se inició con datos preocupantes sobre el dengue. En los primeros 20 días del año se reportaron 218 casos, 77 de ellos de dengue hemorrágico. La estimación para este año indica que podría ser incluso más grave que 2011, con miles de infectados y decenas de muertos. Los cálculos de los especialistas deberían de ser suficientes para que las autoridades abandonaran la estrategia que tan malos resultados dejó. Nada se gana con culpar a la sociedad o escabullir toda responsabilidad culpando ¡al régimen de lluvias! la proliferación del Aedes Aegypti en este húmedo invierno.

Una acción equivocada y abusiva de las autoridades privó de la vida a un ciudadano. Dos omisiones graves -espacios educativos suficientes y combate eficaz al dengue- ponen en riesgo la salud y la vida de las personas y el futuro de muchos niños. Es factible corregir, en materia de seguridad: con humildad, revisar la aplicación de los protocolos, la capacitación de los agentes que portan armas de grueso calibre, la misma función de los "retenes". Se puede también realizar una construcción de emergencia en las escuelas localizadas en los enormes asentamientos de la periferia de Mérida: salones para que abran el próximo septiembre, los grupos que se requieran del primer grado de primaria. En el renglón sanitario se impone recuperar la experiencia de muchos años en la prevención del dengue, los programas de descacharrización, deshierbe y abatización. Hay que actuar ahora, porque se sabe lo que hay que hacer: que cumplan, ahora sí en tiempo y forma.

Pocos meses le quedan a las autoridades para reencauzar sus actos. Pero aún hay tiempo.- Mérida, Yucatán.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Vida sin violencia. En los zapatos de Reina Alejandra

Dulce María Sauri Riancho.

"En los zapatos de otro" es una campaña iniciada por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad para sensibilizar a la sociedad mexicana sobre las desapariciones de personas y víctimas en la lucha contra el crimen organizado.

Hace unos días, la prensa local dio noticias sobre el hallazgo del cuerpo torturado y quemado de una mujer en los montes cercanos a la población de Maxcanú. Nueve meses atrás fueron hallados, en esa misma zona, los restos de otra mujer que hasta la fecha permanece sin identificar y por consiguiente, libre quien la privó de la vida.

En una fotografía de la escena del crimen destacaba una sandalia blanco y negro, al parecer de la occisa. Decidí ponérmela para poder escribir sobre Reina Alejandra Polanco Uicab, de apenas 16 años, que vivía en la pequeña población de San Fernando, una de las 13 comisarías del municipio de Maxcanú. Reina salió de su casa la tarde del sábado 21 de enero para asistir a un baile en Paraíso, otra comunidad vecina, donde habría de encontrarse con un amigo, novio quizá.

Llevaba su ropa de fiesta, un pantalón de mezclilla y una blusa morada, y en una bolsa grande, su teléfono celular. Tenía permiso de sus padres para asistir pues la única mujer de sus tres hijos era tímida y obediente, por lo que no temían por ella. Además, ya tenía alguna experiencia fuera de casa, puesto que, como tantas jóvenes de la región, trabajó un tiempo en el servicio doméstico de una casa de Mérida.

Reina no volvió a su modesta vivienda la madrugada del domingo. Sus padres, desesperados, denunciaron su desaparición a las autoridades municipales. Muy probablemente les dijeron que la menor de edad habría huido con el novio por su propio gusto y voluntad, que pronto habrían de tener noticias de ella. Eso mismo le habrían expresado a la docena de madres de familia de Maxcanú, cuyas hijas también salieron de casa desde hace varios meses sin que, a la fecha, tengan noticias de ellas.

Accidentalmente, la tarde del martes, en una vereda del monte encontraron a Reina Alejandra, su cuerpo carbonizado, sus sandalias y su reloj rosa.

Me imagino la intensidad del dolor de los padres, los sentimientos de culpa por haberle permitido ir al baile. Puedo sentir la zozobra de las madres que siguen en la espera de sus hijas, alguna llamada, una señal de que están vivas. Con lo sucedido a Reina, temen lo peor y, a la vez, se alegran que no haya sido el cuerpo de su hija el que apareciera masacrado en el monte.

El elevado número de jóvenes desaparecidas en Maxcanú, ¿sólo ocurre en ese municipio o se repite en otras poblaciones y regiones del estado? Si fuera lo primero, situación grave, urgente de atender; situación aterradora, imposible de aceptar con pasividad si se trata de un delito endémico. La experiencia en otras regiones del país y del mundo nos enseñan que la desaparición o el asesinato de mujeres jóvenes, cuando es reiterativo, no debe enfrentarse con la lógica del delito aislado, debe verse como síntoma de un proceso de descomposición que tiene que ver con los tejidos y los valores de la sociedad.

Las jóvenes mujeres de Maxcanú, al igual que las de cualquier población del interior del estado, tienen marcadas desventajas para ejercer sus derechos a la educación, al trabajo, a la recreación, a una vida libre de violencia. Para empezar, en su municipio, las fuentes de empleo son muy reducidas; la actividad agropecuaria está en crisis o abandonada. Por eso es que, todas las mañanas miles de personas, jóvenes y adultas, toman los autobuses o los colectivos para trasladarse a Mérida para trabajar. Otros y otras van más lejos, hacia la Rivera Maya, a Cancún y cada semana tratan de regresar a visitar a su familia.

La Fiscalía del Estado tiene la responsabilidad de investigar hasta dar con quien haya asesinado a Reina Alejandra. Tiene también la obligación de rastrear y localizar, sin prejuicio alguno, a las jóvenes mujeres que han desaparecido en Maxcanú. Pero las autoridades del estado tienen la obligación de enfrentar el problema de los miles de jóvenes yucatecos sin alternativas reales de empleo y desarrollo en sus propias comunidades. No es excusa que "sólo" 17 de cada 100 yucatecos habiten en localidades como San Fernando, de menos de 2,500 habitantes. No lo es tampoco la sequía, como pretexto que oculta el brutal abandono en que está el campo de Yucatán.

Mientras, las cifras del Observatorio Nacional Ciudadano contra el Feminicidio muestran que en esta entidad, considerada como una de las más seguras del país, 43 mujeres han perdido la vida asesinadas entre 2007 y 2011. ¿Y cuántas serán las "desaparecidas"? Pongámonos en sus zapatos, en sus sandalias. Hagamos que se las pongan las autoridades responsables de investigar y detener a los culpables, y también quienes desde el gobierno tienen la obligación de impulsar programas de desarrollo para brindar a los jóvenes yucatecos oportunidades de empleo y un ambiente libre de cualquier forma de violencia.- Mérida, Yucatán.